El CI en el autismo varía ampliamente y suele aparecer una diferencia entre razonamiento y velocidad
El CI de las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA) abarca desde el intervalo de discapacidad intelectual hasta niveles superiores a la media. El diagnóstico por sí solo no indica si el CI de una persona es alto o bajo.
En un metaanálisis de WAIS-IV y WISC-V de 2024, el grupo adulto con TEA obtuvo una media de 96,9 en razonamiento perceptivo (IRP) y de 86,7 en velocidad de procesamiento (IVP). En el grupo infantil, el razonamiento fluido fue de 96,5 y el IVP de 86,6. Una velocidad de procesamiento unos 10 puntos menor que el razonamiento, tanto en adultos como en niños, fue la característica más consistente de las medias grupales del autismo en las escalas de Wechsler.
La memoria de trabajo también tendió a quedar por debajo del razonamiento: 5,8 puntos respecto al IRP en adultos y 7,6 respecto al razonamiento fluido en niños. Aun así, la diferencia mayor y más consistente fue la de velocidad de procesamiento. Las situaciones que resultan más exigentes con una memoria de trabajo baja se explican en el artículo sobre sus características.
El razonamiento aparece como una fortaleza relativa respecto a la velocidad de procesamiento, más que como una capacidad excepcionalmente alta frente a la media. En una persona concreta, pueden destacar tareas como Matrices, que exige descubrir reglas, o Cubos, que requiere comprender una estructura y reproducirla.
Esta diferencia muestra que la capacidad para comprender un contenido y razonar sobre él no está al mismo nivel que la capacidad para buscar y seleccionar información y responder en poco tiempo. El CI total reúne ambos aspectos en una sola cifra, por lo que conviene examinar los índices y los subtests en el resultado individual. El perfil cognitivo permite interpretar estas diferencias entre capacidades.
En el autismo también puede haber distancia entre el CI y habilidades cotidianas como organizar planes, coordinarse con otras personas o realizar actividades de la vida diaria. En un estudio de 2.225 niños y niñas con TEA, la puntuación de conducta adaptativa del grupo sin discapacidad intelectual fue inferior al CI, y el CI fue un predictor débil de las habilidades de la vida diaria. La relación entre las capacidades altas en la prueba y las dificultades cotidianas se desarrolla en el artículo sobre diferencias del CI y características del neurodesarrollo.
Una velocidad de procesamiento baja no implica una capacidad de pensar baja
El IVP no mide directamente la profundidad del pensamiento ni la comprensión. En Búsqueda de símbolos de WAIS-IV hay que localizar y decidir rápidamente si aparece un símbolo igual al modelo. En Clave de números se consulta la correspondencia entre números y símbolos y se escriben símbolos de forma continuada dentro de un tiempo limitado.
Lo que exige el IVP es mantener dentro del tiempo disponible la búsqueda y comparación visual y el movimiento de la mano para responder. Estas exigencias son distintas de las de leer un texto con tiempo y construir un razonamiento.
Por eso, aunque se comprenda una explicación al escucharla, puede haber retraso o fatiga al buscar elementos en una lista y copiarlos, comparar mucha información en poco tiempo o encadenar decisiones e introducción de datos. Se puede trabajar con precisión al propio ritmo y tener más dificultades cuando aparece un límite de tiempo.
La forma en que un IVP bajo se manifiesta en la vida diaria depende de dónde se concentren el tiempo y la fatiga: buscar el objetivo, decidir, introducir datos o continuar dentro del tiempo límite. El artículo sobre las características de una velocidad de procesamiento baja desarrolla estas diferencias en situaciones laborales.
Una comprensión verbal alta puede coexistir con dificultades para conversar o seguir instrucciones ambiguas
El índice de comprensión verbal (ICV) de WAIS-IV se calcula principalmente con Semejanzas, Vocabulario e Información. Estas tareas piden explicar el significado de palabras, identificar qué comparten dos términos y recuperar conocimientos aprendidos.
En una conversación, las preguntas no están fijadas de antemano. Hay que inferir qué quiere saber la otra persona, añadir solo la información necesaria y mantener o cambiar el tema según su reacción. Una revisión sistemática de habilidades conversacionales también encontró diferencias en los grupos con TEA al iniciar y responder, añadir información nueva al tema y cambiar de tema adecuadamente.
Por tanto, un ICV alto es compatible con dificultades en conversaciones o ante instrucciones ambiguas. Cuando en el trabajo se pide «déjalo bien» o «hazlo cuanto antes», lo que falta es un ejemplo terminado, un plazo o una prioridad, más que una reformulación con palabras sencillas. Aunque se entiendan las palabras, no se puede escoger una única acción si no están claras las condiciones para decidir.
Utilizar la WAIS para identificar los formatos fuertes y los pasos en los que cuesta avanzar
Los resultados de la WAIS en el autismo se vuelven más concretos al conectar los índices altos con situaciones cotidianas en las que se aprovecha esa capacidad, y los índices bajos con situaciones que exigen el mismo tipo de esfuerzo.
Por ejemplo, en un perfil con razonamiento alto y velocidad de procesamiento baja, si se comprenden contenidos complejos pero el trabajo se frena al comparar e introducir datos en poco tiempo, es más eficaz ampliar el tiempo, reducir las respuestas inmediatas y manejar menos elementos a la vez. Separar la elaboración de la comprobación también reduce la exigencia simultánea de rapidez y precisión.
Si la comprensión verbal es alta y las instrucciones ambiguas detienen el trabajo, conviene escribir los criterios de decisión y las condiciones para darlo por terminado, más que simplificar la explicación. Si Matrices o Cubos son fortalezas reales de la persona, mostrar la estructura global con ejemplos terminados y diagramas permite aprovecharlas.
El valor de interpretar la WAIS está en explicar qué condiciones dificultan poner en práctica la capacidad de comprender y pensar que la persona sí tiene.